POR UNA ESCUELA PARA LA PAZ

El libro más reciente publicado por la Editorial Universidad Surcolombiana, le apuesta a los procesos de transformación que requiere la escuela para entrar en conversación con los contextos que hay a su alrededor.

 

Por: Yesenia Polanía Pascuas, Librera

Editorial Universidad Surcolombiana

 Por una escuela para la paz, de los autores Nelson Ernesto López Jiménez, Claudia Patricia Castro Javela y Luis Felipe Ramírez Pérez, del Grupo de Investigación PACA, es un libro que se preocupa por la escuela que surge en medio de la guerra, la violencia y la inequidad.  Advierte la serie de momentos conflictivos que ha vivido el país, en donde las instituciones educativas han intentado reaccionar en diferentes direcciones.

Por un lado, una escuela que se basa en los textos y enciclopedias, en donde no se tiene en cuenta lo que hay a su alrededor. Otra que dialoga constantemente con el contexto, en donde se reconoce que estudiantes y docentes han vivido el conflicto también. Y una última, que propone el libro, en donde se hace una lectura de las dos primeras, pero además, se trabaja en la transformación que se puede hacer de la escuela, en donde se formulan preguntas y todos los actores que participan en ella trabajan en esas respuestas: docentes, estudiantes, padres de familia, egresados; una escuela nueva donde se fomenta el respeto, el reconocimiento y la paz.

Uno de sus autores, el profesor Nelson López, menciona que “este proceso de investigación en particular, estudia el Proyecto Educativo Institucional, conocido como PEI, en torno a sus principios. Allí se encuentra estipulado que se respeta el libre pensamiento, la pluralidad, la diversidad (política, religiosa, étnica, sexual), pero en la práctica se establecen normas de conducta que favorecen a una ideología en particular”.

Agrega que, durante el proceso, se analiza ese discurso regulativo en contraste con lo que hay en la escuela, en donde se han encontrado unas brechas significativas y resultados perversos en los procesos formativos cuando los intereses están direccionados únicamente a las pruebas que realiza el Estado, y no a la eliminación de las violencias que en ellas se encuentra. “Si la escuela se quiere transformar debe encontrar otros referentes, donde prime el contexto y no el texto, donde se interpelen los saberes y el concepto de lo plural sea como un ‘ADN’ de sus desarrollos, y no la invitación al éxito individual y singular”.

El libro hace un llamado a no formalizar el saber académico, sino los saberes, en donde se incluyen los ancestrales, originarios, de los movimientos sociales, entre otros, que permitan a los y las estudiantes egresar y conversar con el contexto que tienen.  Este espacio propone que se trabaje de la escuela del conflicto, hacia la posibilidad de entender que al replantear los procesos que se vienen dando se puede lograr una transformación. Los autores plantean que, así como el castigo físico era un dispositivo formativo socialmente aceptado y hoy es rechazado, se puede llegar a otras prácticas.

Proceso de investigación

Los integrantes del grupo PACA y autores en mención cuentan, respecto al proceso de investigación, que este tipo de trabajos no llegan a respuestas determinantes, sino que sus avances abren nuevas posibilidades de investigación; el libro se enmarca en la línea que trabaja sobre Currículo y Derechos Humanos, desde la perspectiva de su reconocimiento, preservación, ejercicio y defensa.

Metodológicamente se definieron cinco audiencias focales, en donde se encontraban directivos, padres de familia, egresados, estudiantes y profesores, de cara a una serie de planteamientos en torno a elementos del común. Las instituciones educativas en donde se trabajó, todas pertenecientes a distintos municipios del departamento del Huila, fueron las siguientes: Carlos Ramón Repizo, del municipio de San Agustín; Misael Pastrana Borrero, de la Plata; La Merced, del Agrado; Simón Bolívar, de Garzón; y en Neiva, María Cristina Arango de Pastrana, y, Gabriel García Márquez.

Sobre la publicación

El texto contiene un primer momento sobre el conflicto armado,  y la categorización sobre unos conceptos centrales como paz, reconciliación, no agresión, no repetición, Estado; desde allí, se observa lo que plantean las diversas audiencias focales, en donde se identificaron  unas diferencias significativas en las instituciones educativas en relación con su contexto y cómo interactuaban con él.

El aporte que el libro plantea es consolidar el enfoque pedagógico de indagación sistemática EPIS, que propone a la comunidad académica incorporarlo y repensar las actuaciones de los actores. Ya no es el profesor que entrega un contenido y el estudiante quien tiene que memorizarlo, sino que, de cara al problema se define la manera como se va a abordar, lo que convierte al profesor en un formador y al estudiante en un constructor de contenido.

Por una escuela para la paz busca que los procesos de formación reconozcan y resignifiquen la condición de sujetos sociales, para así poder hablar de una escuela diferente, que le apueste a la paz, equidad, reconciliación y no repetición.

 

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