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jueves 21 noviembre 2019
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La USCO acompaña movimientos de resistencia social en el sur del Huila

Por: Luz Marlen Lozano Peña, estudiante de Comunicación Social y Periodismo / Sede Pitalito

Las comunidades en el sur del Huila comprenden la importancia de defender su territorio y demuestran que los campesinos son un gremio potente en la medida que protege su contexto sociocultural a partir de las movilizaciones que realizan. Esa fue una de las conclusiones de la investigación del proyecto “Prácticas de resistencia social no violentas”, en la cual también se analizó la función de las prácticas comunicativas asociadas a los movimientos ciudadanos por la defensa del territorio en Pitalito, Oporapa y Timaná en los años 2017-2018.

En el proceso investigativo fue esencial el involucramiento de la Universidad Surcolombiana, a través del semillero de investigación Comunicando Sur de la carrera de Comunicación Social y Periodismo, sede Pitalito, con el trabajo de los diferentes grupos sociales como Movimiento Ciudadano por la Defensa del Territorio de Pitalito; la Asociación No a las Represas en el Territorio (Asonaret), en Oporapa; y el movimiento Timaná Viva y Fértil, del municipio enunciado, los cuales se han sumado por la defensa de la naturaleza.

El semillero identificó que los movimientos sociales están haciendo uso de los medios de comunicación para divulgar las prácticas de resistencia que desarrollan a lo largo de un periodo (marchas, plantones, paros, talleres) con el fin de generar conciencia en la población y atraer a más personas dispuestas a defender su territorio.  

Para abordar este fenómeno (que se forja como una iniciativa neta de los campesinos del sur del Huila y como una manera de demostrar que son capaces de organizarse para luchar por una misma causa), la Universidad acompañó a estos actores en la puesta en marcha de acciones sociales y simbólicas en torno a las siguientes premisas (reivindicadas por ellos mismos): el río Magdalena es un milagro; sus aguas fertilizan, a sus orillas, miles de hectáreas productivas; para los campesinos, dicho proceso constituye un trabajo asombroso de vida, por lo tanto debe ser defendido, incluso, con la vida misma.

Participación de Asonaret

Uno de los grupos sociales más representativos en la investigación es Asonaret, el cual ha liderado los diferentes procesos de resistencia social en el municipio de Oporapa. Este movimiento nace por iniciativa de los mismos integrantes como respuesta a la posible construcción de la hidroeléctrica Oporapa; también, con el fin de aportar a la lucha que en ese entonces se realizaba contra la hidroeléctrica el Quimbo y la hidroeléctrica Hidro-ituango, en Antioquia.

Robinso Sánchez habla sobre su vivencia y participación como líder social en el trabajo realizado por el semillero Comunicando Sur, “aporta mucho porque hemos trabajado por varios años con nuestros campesinos, con nuestras comunidades en todo el sur del Huila, y que lleguen nuevas personas, nuevas voces, pero además jóvenes incentivando la tranquilidad, la paz, las prácticas no violentas, pues es muy importante para nosotros”.

Ante todo, Robinso se define como un campesino que como cualquier otro, en Colombia, ha sufrido muertes en su familia por el tema del conflicto, un golpe certero en el centro de sus esperanzas, afirma, y que también está endeudado y afectado por las políticas del gobierno, como todos los que viven en el campo.

En ese sentido, manifiesta que “después de estar en la defensa del territorio, de los derechos humanos, del agua, de la vida, mi vida la puedo explicar en dos partes: una es más feliz. Miro el mundo desde una perspectiva real, estoy más seguro de las cosas y ahora estudio antes de creer todo lo que me dicen los medios politiqueros que hay en Colombia; por otro lado, siento temor porque han matado muchos de los compañeros nuestros, nos han matado nuestra esperanza, hemos sido amenazados. Sin embargo, es más grande la felicidad de haber entendido la razón de vida y por la misma dar la vida”.

Impacto en la zona Sur

Debido a esta investigación muchos han querido sumarse a este clamor, como Jennifer Molina, ama de casa que desde su vivencia cotidiana se preocupa por su territorio. Resalta el rol tan importante que cumple la Universidad al liderar estos proyectos. “Me parece muy importante que las universidades se incluyan en estos temas de interés coyuntural, como es el caso de las represas y posterior a ello el daño ambiental que esto genera. Ellas, con sus estudios, nos dan más conocimiento y nos ayudan a proteger el ambiente porque entre más personas luchemos por la misma causa más difícil será el acceso de multinacionales”.

Plantón de los movimientos sociales en defensa del territorio 

Fotografía: Semillero de investigación “Comunicando Sur”.

Para los investigadores, el impacto ha sido positivo ya que el participar en encuentros se generan lazos que permiten fortalecer los colectivos, puesto que las políticas de este gobierno pretenden seguir con el modelo extractivista. En esa dirección, se hace importante articular la academia con estos espacios comunicacionales de resistencia social porque muchas personas no saben que en el Huila se tiene destinada la construcción de siete micro-centrales.

Claudia Zúñiga, docente que lidera el semillero de investigación, afirma: “la importancia del trabajo realizado radica en que los movimientos sociales se están uniendo desde un tema de la no violencia, de la resistencia por el crecimiento de las multinacionales, ya que las políticas económicas buscan privatizar y hacer que muchos de los recursos naturales sean explotados para beneficio de unos pocos; así mismo, es importante porque en Colombia se están gestando varios movimientos sociales frente a este tipo de resistencia que permite generar cambios para que la gente se enfrente en contra de los proyectos mineros sin usar las armas”.

Semillero Comunicando Sur

El semillero Comunicando sur nació con la profesora del área de comunitaria, Angélica Cachaya, del Programa de Comunicación Social y Periodismo sede Pitalito, junto a cinco estudiantes, en el año 2015. Luego, el proceso fue liderado por la docente Claudia Zúñiga. El proyecto se ejecutó a través de las convocatorias que realiza la Universidad para proyectos de investigación y proyección social.

Socialización del trabajo realizado por el semillero comunicando sur

La docente Claudia Zúñiga expresa que “dentro de los compromisos que adquirieron los integrantes del semillero estaba socializar con la comunidad los resultados de la investigación donde se evidenció una gran aceptación al hacerse un reconocimiento del trabajo; además, es importante que la gente sepa que en el Huila el tema de las micro-centrales constituye  una amenaza activa y los grupos sociales se están forjando para no permitir ese tipo de abuso”.

Al ser admitidos en la convocatoria, se inició el planteamiento del proyecto y se fue elaborando en las clases de comunitaria. Respecto al proceso, el co-investigador Mauricio Suaza manifestó que hacer parte de la investigación le dejó muchos aportes porque esta lo nutre profesionalmente y le permite relacionarse con personas que trabajan de verdad sin ningún interés por defender el ambiente, la tierra, el territorio y los recursos que se tienen.

De esta manera, en el año 2018 tuvo su culminación participando en eventos nacionales como RECOPCIL, Cátedra UNESCO y ACICOM en las ciudades de Bogotá, Popayán, Neiva y el municipio de Garzón.

Al final de todo, todos quieren que lo que se haga con el río lo decidan los que viven junto al río, los que defienden el río, los que aman el río y los que nacieron con el río.

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